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No te Rindas

No te rindas

 

Alguna vez te has preguntado que hace la gente realmente exitosa: ¿Qué hicieron? ¿Cómo lo lograron? Fue su crianza, es ¡Suerte! ¡Nacieron en la familia correcta, tuvieron golpes de suerte!

 

Al ver la verdad, no se trata de suerte, se trata de consistencia.

 

La persistencia y la perseverancia hacen la diferencia

Las personas exitosas hacen consistentemente lo que otros hacen ocasionalmente. Hacer algo consistentemente es hacerlo de manera intencional, no accidental.

 

¡Vaya! Salí de la deuda. Pagué constantemente. Un gran matrimonio por accidente, funcionó consistentemente. No sé cómo estar cerca de Dios, somos perseguidos consistentemente.

 

No basta con la intención, hay que accionar

Las intenciones no determinan la dirección, las acciones sí. Sigue haciendo y sigue recibiendo. La esperanza no cambia el futuro, los hábitos cambian el futuro.

 

Muchas decisiones consistentes hacen la diferencia

La vida que deseas: nunca es el resultado de unas pocas decisiones importantes y afortunadas. Es el resultado de muchas decisiones consistentes y aparentemente pequeñas tomadas a lo largo del tiempo. Son las pequeñas cosas que nadie ve las que conducen a los grandes resultados que todos quieren. El problema es que ¡Las cosas pequeñas no hacen grandes diferencias inmediatamente!

 

Los resultados toman tiempo

Al inicio no vemos resultados, nos desanimamos y puede que luego abandonemos, pero ¡No te rindas!

 

Gálatas 6:7-9 “7 No se dejen engañar: nadie puede burlarse de la justicia de Dios. Siempre se cosecha lo que se siembra. 8 Los que viven solo para satisfacer los deseos de su propia naturaleza pecaminosa cosecharán, de esa naturaleza, destrucción y muerte; pero los que viven para agradar al Espíritu, del Espíritu, cosecharán vida eterna. 9 Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos.”

 

No se deje engañar, no se deje ser descarriado o estúpido. No se puede burlar a Dios. Levante la nariz, sea orgulloso.

 

Las Leyes de la Siembra y la Cosecha son siempre verdaderas

Ley de Gravedad implica que las cosas siempre se caen, pero nosotros ¡Nunca nos caeremos!

  1. Cosechas lo que siembras.
  2. Cosechas más de lo que siembras.
  3. Cosechas después de la siembra.

 

  • Cosechas lo que siembras.

Si siembras maíz cosechas, si no lo siembras podrás llegar a cosechar otra cosa como piña, pero no maíz. Planta hábitos santos y cosechas resultados santos. Es lo puesto a la verdad.

 

Oseas 10:13 “Sin embargo, han cultivado perversidad y han levantado una abundante cosecha de pecados.”

 

Un trabajo tardío, con medio esfuerzo y con mala actitud llevará a que no haya promoción. Sembrar semillas de lujuria y pornografía, llevará a que te sorprendan ¡Es lo que ha Plantado!

 

Comer cualquier cosa, no hacer nada de ejercicio, comer comida prefabricada por paquetes durante 6 semanas y aumentarás al menos 30 libras. No es castigo, eso es una cosecha, ¡Es el resultado de lo que ha plantado!

 

Si no te gusta lo que estás cosechando, cambia lo que estás sembrando. Cosechas lo que siembras.

 

  • Cosechas más de lo que siembras.

¡Lo que siembras, Dios lo multiplica!

 

Marcos 4:20 NTV “¡Y las semillas que cayeron en la buena tierra representan a los que oyen y aceptan la palabra de Dios, ¡y producen una cosecha treinta, sesenta y hasta cien veces más numerosa de lo que se había sembrado!»”

 

Plantar semilla hace crecer un árbol, produce más fruta y a su vez, más semillas. Si sonríes a alguien, te sonreirán de vuelta. Si eres grosero, serán groseros contigo de vuelta. En el matrimonio se debe regalar amor, honor y respeto, si no lo hay es un ¡Tiempo difícil!

 

El “Efecto compuesto” según Darren y Hardy: Las elecciones pequeñas e inteligentes, más la consistencia, más el tiempo, es igual a una diferencia radical.

 

Ilustración del Efecto Compuesto: 3 jóvenes

Ellos tenían los mismos ingresos, Vivian en el mismo barrio, tenían el mismo tipo de cuerpo y sus padres eran similares de mediana edad. Samuel siempre decía constantemente “lo mismo”, se quejaba, no hacía nada diferente. Carlos dio cambios pequeños, aparentemente insignificantes, leía su Biblia, redujo 125 calorías, no tomaba gaseosas, consumía refrigerios saludables y caminaba 3 veces a la semana. (No hacía grandes cambios, eran tan pequeños, que estaba tentado a renunciar) Wilmer era el peor, Tenía pequeños malos hábitos, no iba a la iglesia, comía poco saludable, comía más de 125 calorías, perdía el tiempo jugando videojuegos.

 

A los 6 meses no había ninguna diferencia notable entre ellos. A los 18 meses, comenzó a notarse. AL mes 27 (2 años, 3 meses) el cambio era sorprendente. Samuel no vio ningún cambio real en su vida. Carlos consumió 117.500 calorías menos y perdió 33,5 libras. Wilmer: consumió 117,500 calorías más y ganó 33.5 lbs. Esa es una diferencia de 235,000 calorías y 67 libras.

 

De todos, Carlos se sentía mejor, perdió peso, ganó confianza, se acercó a Dios, creció como líder, ascendió, pagó su deuda y tuvo ¡Matrimonio!

 

El peor de todos fue Wilmer, quien aumentó de peso, perdió la confianza, se desvió de Dios, la adicción a los juegos se convirtió en apuestas en línea, las finanzas se arruinaron, y su matrimonio se dañó.

 

No es lo que haces ocasionalmente, ¡constantemente!

Si no te gusta lo que estás cosechando, cambia lo que siembras. Cosechas lo que siembras, ¡más de lo que siembras!

 

  • Cosechas después de la siembra.

Lo haces en una temporada diferente, si siembras en otoño cosechas en primavera. ¿Por qué nos desanimamos? Porque no vemos el progreso lo suficientemente rápido.

 

Ora por 5 días seguidos y pregúntate si ¿Aún no te sientes cerca de Dios?

 

Ve al gimnasio por 2 semanas, no compres café durante un mes: Ahorrarás $100, En 10 Años: $12,000 que si los inviertes puedes hacer luego más de $30,000.

 

Es una conclusión errónea pensar que las decisiones pequeñas no importan tanto. Toda nuestra vida es la suma total de todas las pequeñas decisiones que tomamos. Cada acción que tomas, estás eligiendo la dirección.

 

La fuerza de voluntad no siempre funciona

¡Dependiendo del Espíritu! Caminemos en el Espíritu ¡No debemos satisfacer los deseos de la carne! Tengamos identidad ¡Pertenece a Jesús! Cristo en mí es más fuerte que los malos deseos en nosotros.

 

Lucha desde tu identidad, no desde tu fuerza de voluntad

No estamos Intentando ¡Estoy Entrenando!

 

Por su Espíritu ¡Elige que quieres más por encima de querer ahora! No juzgamos el éxito del día por la cosecha que cosechamos, sino por las semillas que sembramos. (Tengamos metas a futuro y seamos fieles hoy)

 

No nos dejemos engañar, Dios no puede burlarse. Cosechas lo que siembras.

 

Gálatas 6:9 “No nos cansemos, pues, de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

 

¡Tu trabajo no es desperdiciado, es almacenado!

Tu arduo trabajo, con disciplina, sacrificio y fidelidad no será desperdiciado, ¡Será almacenado!

 

Tratar es como calentar agua a 40°C, 70°C, 80°C o 90°C (es agua caliente), pero a los 100° C hierve, allí es donde estamos entrenando. Hirviendo se logra el inicio de un éxito que no es de la noche a la mañana ¡No dependas dela suerte!

 

¡No fueron afortunados, no fueron fieles ni consistentes!

 

Cosas que nadie ve: ¡resultados que todos quieren!

Lo que no verán es: Superando las dudas sobre uno mismo: fallando, comenzando de nuevo, aferrándose de su identidad en Cristo. Orar, ayunar, buscar a Dios y depende de Él. Temprano en la mañana, tarde en la noche, con críticas duraderas.

 

En la molienda hay persistencia, precio privado, pequeñas disciplinas consistentes. Hazlo, aunque no quieras, no es por emoción, es un compromiso. Las cosas que nadie ve dan ¡resultados que todos quieren!

 

Venimos a decirle a alguien “No te rindas” ¡No te canses!

Orando, dando, sirviendo, creyendo mejor, luchando mantente puro. Vence la adicción, mañana es otro día. Busca a Dios, levantarse temprano, quédate un poco tarde con Él. Exígete a ti mismo, has repeticiones adicionales, si estas en lo correcto, ¡No está mal! Entrénate. Ahorra, reduce tus deudas, ¡Aparece de nuevo! No es fácil, no es de la noche a la mañana, ¡Cosecha si no te das por vencido!

 

Llamado y ministración

Lo que siembras cosechas. Cosecha del espíritu, siembra a Cristo en tu corazón. Renueva tu compromiso con Cristo. Comienza hoy, lucha desde tu identidad, lo que siembras se cosechará, ¡Cosecharas multiplicado, viene la temporada de cosecha! Fluir