Filipenses 4:11-12 “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad”.
El Apóstol Pablo escribe esta carta llamada “La Epístola del Gozo” estando en una situación muy desagradable. Estaba preso, en condiciones infrahumanas y con muchas necesidades. Sin embargo, tenía una buena actitud y eso le provocaba gozo. Aprendió el secreto del contentamiento cualquiera fuera su lugar o circunstancia y venció las dificultades con el gozo, sirviendo de ejemplo a todo cristiano. Toda persona desea ser feliz, estar contenta o tener gozo permanente. Eso no es fácil lograr a menos que acudas a la verdadera fuente de gozo: a Dios, quien te puede hacer feliz. El Señor no necesita nada, ni a nadie para hacerte gozoso.
Conoce las cualidades que te harán disfrutar la vida
Filipenses 3:1 “Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro”.
El gozo es el tema principal de esta carta. Más de ciento cincuenta veces se menciona en el Nuevo Testamento el tema del gozo.
Dos aspectos para gozarte con el Señor
No es solo tu asistencia a la iglesia o el cumplimiento de ciertas liturgias; lo esencial es tu relación con el Señor día a día, lo cual te da gozo constante.
Filipenses 3:1-2 NVI “por lo demás, hermanos míos, alégrense en el Señor. Para mí no es molestia volver a escribirles lo mismo, y a ustedes les da seguridad. 2Cuídense de esos perros, cuídense de esos que hacen el mal, cuídense de esos que mutilan el cuerpo”.
Un hijo de Dios sabe mantener el gozo aún en medio de la adversidad, aunque sufra ataques y reciba males porque sabe discernir entre el bien y el mal; y rechaza lo que ofende a Dios.
Dos condiciones para discernir para no perder el gozo
Si creces en fe y madurez, y te cuidas de los que hacen maldad, exigen o ponen reglas, entonces tendrás el gozo del Señor alrededor tuyo.
Filipenses 3:3 PDT “Nosotros somos los que estamos verdaderamente circuncidados, los que adoramos a Dios por medio de su Espíritu y nos alegramos de lo que Cristo hace en nuestra vida sin poner nuestra confianza en lo que logramos por nosotros mismos”.
Adorar a Dios te lleva a un nivel superior de gozo y te hace comprender que es un acto sobrenatural, porque es el Espíritu Santo quien te inspira y guía al hacerlo. Es un acto de fe que trasciende rituales.
Distintivos de la verdadera adoración que te produce gozo
Entrega tu vida a Jesús para adorarle con todo tu corazón, llegando a la esencia de la adoración: en espíritu y en verdad para consagrarte para siempre al Señor.
Conclusión
Gózate en el Señor cada día, aprende a discernir y escoger lo bueno y adora en espíritu y en verdad, lo cual te hará consagrarte a Dios y gozarte en Él.