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El Gozo en el Ministerio

El Gozo en el Ministerio

 

Elementos que dan Gozo en el Ministerio

Filipenses 1:12-18 “Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, 13de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás. 14Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor. 15Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. 16Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; 17pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio. 18¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún”.

 

La madurez espiritual se evidencia cuando el creyente no pierde el gozo a pesar de las circunstancias difíciles, desagradables, dolorosas o amenazantes. En la Biblia lees que el apóstol Pablo te enseña esta gran verdad, cuando a pesar de estar pasando por diferentes pruebas, no le robaron el gozo, sino lo incrementaban. El gozo constituye un don de Dios para cada creyente y quien lo reparte es el Espíritu Santo según Gálatas 5:22, aunque el gozo no es siempre constante y pleno. La única razón verdadera para que un creyente pierda el gozo es el pecado que daña su comunión con el Señor y que es la fuente del gozo. Actitudes pecaminosas como el descontento, la amargura, la ira, la duda, el temor y el negativismo echan a perder el gozo. Por lo tanto, la única manera de recuperar el gozo perdido es arrepentirse, confesar el pecado y volver a la debida adoración y obediencia a Dios.

 

Cuatro elementos que te provocan tener gozo en el ministerio

  1. Gózate a pesar de las dificultades. Así avanza la obra de Cristo.

Filipenses 1:12-14 “Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, 13de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás. 14Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor.

 

El apóstol Pablo nunca dejó de mostrar su gozo ni de predicar el evangelio de Cristo a pesar de los momentos conflictivos que le tocó vivir. Cada día se aferró al gozo de su salvación.

 

Tres dificultades que no deben quitarte el gozo

  • Mantén el gozo en las aflicciones porque Cristo ha vencido: Juan 16:33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. La Biblia dice que en esta vida tendrás aflicción y que nadie es ajeno a las dificultades, pero debes gozarte porque el Señor ha vencido al mundo.

 

  • Mantén el gozo en las persecuciones porque eres discípulo de Jesús: Juan 15:20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. El cristiano por causa de su fe puede sufrir persecuciones.

 

  • Mantén el gozo en las pruebas porque aumentará tu fe: Santiago 1:2-4 “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Tienes gozo porque sabes que Dios puede usar hasta las pruebas más duras para tu bien y para su Gloria.

 

  1. Gózate a pesar de los adversarios. Así el nombre de Cristo será proclamado.

Filipenses 1:15-18 “Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. 16Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; 17pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio. 18¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún”.

 

Al igual que el Señor Jesucristo en su ministerio terrenal, Pablo sufrió acusaciones, contiendas, envidias y calumnias de hermanos en la fe y en especial de consiervos de la Iglesia. Se puede esperar calumnias de un incrédulo, más no de un creyente. Es doloroso si el ministerio de alguien es difamado, malinterpretado y criticado injustamente aún por consiervos (predicadores o maestros del evangelio).

 

Cuatro características de los adversarios:

  • Sé maduro y no dejes que los envidiosos te impacienten.
  • Sé maduro y no dejes que los contenciosos te enojen.
  • Sé maduro y no dejes que los celosos te amarguen.
  • Sé maduro y no dejes que los traidores te desanimen.

 

  1. Gózate a pesar de la realidad de la muerte. Con eso el nombre de Cristo es glorificado. 1:19-26. Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación, 20conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte. 21Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. 22Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. 23Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; 24pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros. 25Y confiado en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe, 26para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros.

 

Al apóstol Pablo no le importaba estar encarcelado, ser calumniado, o enfrentar una posible ejecución, con tal que el Evangelio Salvador de Jesucristo fuera anunciado. Por eso él podía enfrentar la muerte sin temor.

 

Pablo presenta cinco convicciones en las cuales basaba su confianza

  • Confía que se hará la voluntad del Señor: Filipenses 1:19 “Sé” Romanos 8:28 dice: Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Debes estar convencido de que el sufrimiento tanto por obra de incrédulos como de creyentes resultará en tu liberación (salvación).

 

  • Confía en que Dios escuchará las oraciones: Filipenses 1:19b “Por vuestra oración”. Cree en la soberanía ilimitada de Dios y confía, así como Pablo; en el cumplimiento de la Palabra de Dios y de su propósito. Ese plan soberano de Dios incluye la oración de su pueblo a tu favor, tal como dice Santiago 5:16 La oración eficaz del justo puede mucho.

 

  • Confía en la provisión del Espíritu de Jesucristo: Filipenses 1:19 “Y la suministración del Espíritu de Jesucristo. La Palabra de Dios, las oraciones de los santos, y el poder del Espíritu Santo obran siempre unidos para el bien de los siervos de Dios. La palabra suministración describe provisión plena, abundante y suficiente de lo que necesitas.

 

  • Confía en la esperanza de las promesas de Cristo: Filipenses 1:20 “conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte. El anhelo y la esperanza de cada creyente deben fundarse en las promesas que Dios ha dado. Debes estar seguro, así como lo estaba el apóstol Pablo de que, ante los ojos de Dios, nunca serás avergonzado ante el mundo, ni ante la iglesia y que al final serás recompensado.

 

  • Confía en el plan de Dios: Filipenses 1:20-21 “o por vida o por muerte. 21Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”. Suceda lo que suceda, siempre se cumple la voluntad del Señor y los planes siempre se realizan. Pablo estaba dispuesto a morir por el nombre de Jesús.

 

  1. Gózate a pesar de vivir en la carne.

Para Pablo estar en la carne, no significa vivir por la carne, es decir, pecar, sino simplemente estar vivo con el propósito de seguir sirviendo, edificando y produciendo gozo a la Iglesia.

 

Filipenses 1:22-26. “Más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. 23Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; 24pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros. 25Y confiado en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe, 26para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros.

 

Parte de tu grandeza espiritual está en que conozcas a Cristo de manera íntima, que anheles estar con él, y en tu compromiso con la extensión del reino y el servicio a Cristo en esta tierra. Anhela estar con el Señor, pero también gózate al estar en la tierra para beneficio de su obra. Ambas cosas son válidas y te llenan de gozo porque estarás bajo su protección. Sin embargo, en lo que se refiere al gozo y deleite personal del creyente, es evidente que ir al cielo es mucho mejor que permanecer en la tierra. En la Biblia leemos que Pablo estaba confiado en que la iglesia todavía requería su instrucción y liderazgo y que por esa razón permanecería con la iglesia.

 

Conclusión

Como cristiano no dejes que las pruebas, las críticas y las persecuciones por hacer la obra del ministerio, te roben el gozo de servir, de proclamar el evangelio y glorificar el nombre de nuestro Señor Jesucristo.