Filipenses 4:10-13 NVI “Me alegro muchísimo en el Señor de que al fin hayan vuelto a interesarse en mí. Claro está que tenían interés, sólo que no habían tenido la oportunidad de demostrarlo. 11No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. 12Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. 13Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Quién está satisfecho tiene contentamiento, la cual es una virtud muy apreciada pero esquiva. Solo la gente que tiene una relación constante y correcta con Dios, puede llegar a confiar en Él y vivir satisfecho. Normalmente la gente busca un estado de satisfacción plena o contentamiento, a través de dinero, fama, posesiones, amigos, trabajo o ausencia de dificultades. Visto así, el contentamiento es inalcanzable. Jeremiah Borroughs en su libro “La Extraña Joya del Contentamiento Cristiano” dice que “el contentamiento cristiano es una dulce, tranquila e interna disposición del espíritu que se sujeta voluntariamente y se deleita en las disposiciones sabías del Dios y Padre en cada circunstancia”. Por eso el Apóstol Pablo, según 1 Timoteo 6:8 DHH le recomendó a Timoteo y también a nosotros lo siguiente “si tenemos qué comer y con qué vestirnos, démonos por satisfechos”.
Conoce y aplica los secretos del cristiano para vivir con contentamiento
Filipenses 4:10 BLA “Sentí mucho gozo en el Señor al ver florecer en ustedes esa preocupación por mí. En realidad, pensaban en mí, sólo que les faltaba una ocasión”.
No pongas tu confianza en lo material, ni en persona alguna. Confía en Dios, porque Él está a tu lado y nunca te dejará ni te desamparará. Pablo no buscó el favor de la gente y tampoco se quejó por falta de apoyo. Él confió en Dios.
Dos lecciones del ejemplo de Pablo
Pablo confiaba en Dios, porque comprendía su control soberano en todo, lo cual le producía contentamiento y satisfacción. Eso es fe.
Lucas 12:15 NTV “Y luego dijo: «¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen»”.
El verdadero contentamiento solo viene de Dios, y produce al creyente paz, tranquilidad y satisfacción, aunque haya dificultades. La gente en estos tiempos está insatisfecha, tenga mucho o poco, y creyendo que un mejor empleo, mejor casa o mejor carro, le darán contentamiento. Quien exige y no sirve, tiene y no da, vive sin satisfacción.
Dos razones porque no se pierde el contentamiento
Pablo te enseña que, al llegar al límite de tus recursos o capacidades, pueden ser lleno de la fuerza que Cristo te da. Eso es humildad, sumisión y dependencia.
Filipenses 1:9-10 TLA “Le pido a Dios que ustedes se amen cada vez meás, y que todo lo aprendan bien y lo juzguen correctamente, 10para que sepan cómo elegir lo mejor (…)”.
Pablo no vivía sólo para él mismo. Quien vive para sí mismo es egoísta. Él se preocupaba por el bienestar de los hermanos y oraba para que ellos estuvieran bien. Quien se preocupa e interesa por otros, encuentra satisfacción y contentamiento.
Dos acciones para procurar el bienestar de los demás
Pablo con su ejemplo te muestra que lo mejor en la vida es servir. Él sirvió a Dios y a las personas. Les condujo a Jesucristo y después veló por el bienestar de ellos.
Conclusión
Si confías en Dios, estás complacido y con paz, aunque haya poco, y te preocupas por los demás, entonces vivirás satisfecho. Esto lo puedes resumir en cinco palabras: fe, humildad, sumisión, dependencia y abnegación.